En mi vida personal y profesional he comprobado algo netamente certero: No es la situación, sino la percepción que tenemos de ella. 

Pero, qué implica nuestra percepción: es la manera cómo vemos, sentimos y procesamos lo que nos pasa en nuestra vida.

Leer: Aprendiendo a practicar el arte del desapego

Te explicaré con este ejercicio. Mira esta imagen:

dime como ves tu vida

Ahora responde estas preguntas:

¿Qué fue lo primero que se te vino a la mente?

(Puede ser una imagen, un recuerdo o un pensamiento)

¿Cómo te sentiste?

(las emociones y sentimientos que te generó)

¿Qué hiciste o reacción corporal tuviste?

(cómo te comportaste después de ver la imagen)

Este ejercicio nos permite hacer un mini estudio de cómo percibimos algo, en este caso la imagen del perrito.

Primero, nos damos cuenta en qué pensamos y en cómo nos sentimos. Y esto nos permitirá ver y entender luego la reacción que tenemos ante eso.

Hagamos como si la imagen es nuestra vida y esta será como tú la ves e interpretes. Y dependiendo de cómo lo hagas actuarás de cierta manera u otra. En pocas palabras, nos ayudará entender porqué hacemos las cosas.

Todos podemos coincidir que es un perro, pero a ti no te hará pensar, sentir o actuar de la misma manera que a otra persona. Esto se debe a que, tu percepción dependerá de tus experiencias pasadas, de tus recuerdos, emociones, capacidades y las creencias que tengas de las cosas. ¿Ves lo importante entonces que es conocerte? Al hacerlo y aceptarlo, incluso esas respuestas que no te gustan. Podrás asumirlas y cambiarlas.

Recuerda si tú la haces, tú puedes cambiarlo.

dime como ves tu vida

Como explique en mi artículo anterior “Eres responsable de tu felicidad ¿y de tu sufrimiento también?”: Eres responsable de todo lo que salga de ti.

Leer: Soy responsable de mi felicidad ¿Y de mi sufrimiento también?

Realmente quise compartir esta enseñanza, porque en muchas partes nos dicen que seamos optimistas y que veamos las cosas de la mejor manera, pero para eso necesitamos más que la intención de lograrlo, necesitamos conocernos. La voluntad inicia un camino pero sino mueves los pies te quedarás donde estás.

En este caso, la voluntad sería reconocer que nuestra percepción, la manera de ver la vida nos guiará el camino. Mover los pies es auto-conocerte. Recuerda si no puedes hacerlo solo siempre puedes acudir a un profesional para orientarte.

Por eso, sigue informándote, sigue creyendo en ti y sigue nutriéndote como persona.

No dudes en comentar y hacerme llegar tus dudas.

dime como vives tu vida

Atte.: Psic. Deliana Briceño

“Las personas no se afectan por los acontecimientos, sino por la opinión que se hace de estos”

About the Author

Psicóloga/Psicoterapeuta/Orientadora/Conferencista
Creadora de @psic.delabrima “Hablemos de Psicología” en Instagram-Twitter-Facebook
Escritora dentro del campo de la psicología, salud mental y emocional
“La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar”

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